Entradas etiquetadas ‘xacobeo’

El castillo que todo lo ve

Domingo, octubre 31st, 2010

Fortaleza de Monjardín

Hay en Navarra una fortaleza inexpugnable colgada en lo más alto de una montaña picuda. Es el castillo de Monjardín, atalaya perfecta sobre los valles de Tierra Estella. Sus imponentes contrafuertes vigilan los pasos de los peregrinos desde antes de llegar a Estella hasta pasados Los Arcos. A sus pies se extiende una amplia comarca marcada por los viñedos y los cultivos de cereal. La Azqueta de Pablito del de las Varas, Villamayor de Monjardín, la fuente de los Moros y la fuente del Vino se dibujan entre las viñas. La vista desde lo más alto de la fortaleza quita el aliento, pero aún más impresionante resulta la rica historia que se esconde tras sus muros. (más…)

El origen del Camino

Martes, septiembre 28th, 2010

Compostela, campo de estrellas

Corría el año 813 cuando un pastor, de nombre Pelayo, como el mítico rey de los astures, deambulaba por los bosques cercanos al monte Libradón. Era noche cerrada cuando vio un campo de estrellas señalando un lugar entre los bosques. Las estrellas se precipitaban del cielo a la tierra en cascada, como si pretendieran indicarle que algo ocurría en aquel lugar. Sin osar acercarse a descubrirlo, corrió a Iria Flavia, la actual Padrón, para informar al obispo Teodomiro, que acudió a visitar el misterioso lugar. (más…)

El cura descreído

Sábado, septiembre 25th, 2010

El cáliz del milagro en la iglesia de Santa María

Cuenta una de las leyendas más entrañables del Camino que un día de invierno de esos en los que la nieve bloquea por completo O Cebreiro, ocurrió allí un milagro sorprendente. Corría el siglo XV cuando un campesino de la cercana aldea de Barxamaior acudió, como cada día, a oir misa en la pequeña iglesia de piedra. El cura, un personaje resabiado y descreído, decía la misa de forma rutinaria ante aquél único feligrés que había desafiado a los elementos cuando nadie osaba salir de sus casas. (más…)

¡Ya es otoño!

Miércoles, septiembre 22nd, 2010

Otoño en los bosques de Navarra

Según el calendario y los astros mañana será otoño. En realidad hace días que lo estamos notando, las temperaturas ya no son lo que eran y los chaparrones aparecen sin previo aviso a cualquier hora del día. ¡Otoño! Para muchos, la mejor época para hacer el Camino. Los bosques y los valles se visten de colores mágicos, los árboles y arbustos premian al caminante con sus frutos; y quien entienda de ellas, también disfrutará de las setas y hongos que brotan por doquier. Ua maravilla, ¿no? Pues si os parece, vamos a calzarnos las Chiruca y a recorrer, aunque sea virtualmente, los mejores rincones de este Camino otoñal.

Comenzando el Camino en Saint Jean de Pied de Port, el primer regalo del otoño viene desde el cielo. Los collados de Lepoeder e Ibañeta son punto de paso obligado para los miles de aves que cada otoño realizan sus migraciones desde el norte de Europa hasta África. Palomas, cigüeñas, garzas, gansos y grullas son algunas de las muchas especies de aves que pueden verse sobre nuestras cabezas. Las características formas de V de las bandadas son un espectáculo inolvidable.

Aún en la primera etapa -y también en las sucesivas- encontramos otro rincón mágico: los hayedos del Pirineo Navarro. Mágica sinfonía de color, el bosque se tiñe de colores dorados y ambarinos. Es como si de pronto estuviéramos en un cuento de hadas de decorados irreales. Este fenómeno adquiere dimensiones épicas en la primera quincena de octubre, cuando las hojas han adquirido ya su tonalidad dorada pero aún no han comenzado a caer. Una vez que llegan las primeras heladas, apaga y vámonos, las hojas caen y el bosque se queda desnudo, listo para el invierno.

Más al sur, en las colinas riojanas es tiempo de vendimia, tiempo de recolectar las preciadas uvas garnacha y tempranillo con las que elaborar los buenos caldos de la tierra. Los campos bullen de actividad y el olor a uvas, a mosto y a vino inundan el Camino al paso de los tractores cargados con la vendimia del día. El colorido es otro punto fuerte. Y es que una vez vendimiadas, las viñas tiñen sus hojas de un color rojizo que convierten La Rioja en un magnífico cuadro impresionista creado por las manos de un genial pintor.

Castilla es, con el cereal sembrado, el único lugar donde el Camino no está más hermoso en otoño que el resto del año. Pero no todo es el encanto visual porque los primeros fríos traen también los primeros potajes. Platos impensables en verano, como la olla podrida y el cocido maragato, vuelven a ponerse sobre la mesa, algo que el peregrino agradece tras sus largas jornadas a pie.

El Bierzo, antesala de Galicia, también nos agasaja en otoño. Sus huertas están a rebosar de hortalizas. Los pimientos bercianos, famosos y deliciosos, son asados en cada rincón, inundando el ambiente con ese aroma tan característico y que tanto abre el apetito. Es quizás el momento de hacer un alto y probarlos recién asados en una bodega, acompañados de un recio vino berciano, de esos de uva mencía y perfume duradero.

En la subida al Cebreiro vemos las primeras, pero luego vendrán muchas más. Son las castañas, escondidas en su erizo y deliciosas crudas y asadas. Su imagen, cubriendo las corredoiras, es una estampa familiar del Camino otoñal en Galicia. Pero hay más. Los vendimiadores se afanan para recoger la pequeña uva blanca de la que brotará el delicioso ribeiro de las comarcas del interior. Y delicioso también el aguardiente de las queimadas, tan típicas de este tiempo en el que los alambiques, en muchos casos caseros, trabajan a pleno rendimiento para convertir el residuo de la elaboración del vino en potentes orujos.

Ya es otoño, sí. Suele llover más que en verano, pero hay muchísimos menos peregrinos, hace una temperatura más agradable para caminar y el Camino se viste de gala. ¿Quién da más? Yo me apunto. Creo que voy a por mis Chiruca y me voy para el Camino.

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Una mochila para el otoño

La mejor preparación: pasear

El móvil en el Camino

Miércoles, septiembre 15th, 2010

Cabina de teléfono

Todavía recuerdo mis primeros Caminos. Tenía 18 o 19 años cuando me colgué el petate a la espalda y me fui a Roncesvalles para empezar la ruta. Mi madre ponía el grito en el cielo. ¡Te va pasar algo! ¡Estas loco, tú solo por esos caminos! Parecía que me iba a la guerra de Irak y no a hacer la ruta jacobea. La solución que pactamos para su tranquilidad pasaba porque cada día llamara a casa. Me compré una tarjeta de esas de las cabinas, creo que de dos mil pesetas, y cada noche buscaba una cabina y llamaba a casa. No era difícil, porque para el Xacobeo 93 Telefónica había instalado cabinas en todos los pueblos de la ruta con albergue de peregrinos. (más…)

Una colada como antaño

Domingo, septiembre 12th, 2010

Con las manos en la masa

A todos nos ha sorprendido alguna vez en alguna remota aldea de Galicia la estampa de una señora de negro haciendo la colada a mano en el lavadero público. Parece una imagen salida de hace cien años, pero aún puede verse en pleno siglo XXI en muchas aldeas por las que pasa el Camino de Santiago. En la mayoría de los casos no es por necesidad, por no poder tener una lavadora en casa, sino porque defienden que como lavar a mano no hay nada. La ropa queda mejor y se impregna de olores agradables. La verdad es que visto desde nuestras vidas comodonas, la idea de tener que hacer la colada a mano y con agua fría de la fuente del pueblo no parece una perspectiva muy halagüeña por mucho que la ropa vaya a quedar más limpia. Pero en cambio, soy un gran defensor de la colada a mano en el Camino de Santiago. Os cuento los motivos: (más…)

Caminando desde Portugal

Viernes, septiembre 10th, 2010

En los bosques de Pontevedra

Una de las alternativas más populares al Camino Francés, que continúa estando saturado a lo largo del mes de septiembre, es el Camino Portugués. Señalizado desde Lisboa y desde Faro, en el Algarve, es una fantástica oportunidad para descubrir nuestro país vecino. Pero no nos engañemos, las infraestructuras en forma de albergues escasean en Portugal, por lo que la mayor parte de los peregrinos lo hacen desde la frontera con Galicia. 114 kilómetros, seis etapas, que descubren algunos de los lugares más interesantes de las provincias de Pontevedra y A Coruña. (más…)

Las luces del nuevo día

Jueves, septiembre 9th, 2010

Amanece sobre el Camino

Vas caminando casi a tientas, con una linterna en la mano para alumbrar los cruces donde la orientación resulta imposible sin ver las flechas amarillas. El mundo está en silencio, un silencio que apenas rompen algunos ladridos lejanos. Hace apenas quince minutos que has salido del albergue, pero el pueblo ha quedado ya atrás. Ante tí se abre una gran llanura de campos fundidos con el negro de la noche. El canto de un gallo te sorprende. Y luego otro, y otro más. Miras al cielo. Las estrellas dibujan un impresionante dibujo lechoso entre las nubes, que cubren gran parte de la bóveda celeste. Pero el negro del cielo se ha teñido ligeramente de gris, de azul. Es como si una luz comenzara a iluminar tímidamente el cielo. Sólo las nubes permanecen aún negras como el carbón. (más…)

Impresiones de un peregrino

Martes, septiembre 7th, 2010

El Camino de Jose Angel Ormazabal

Se llama Jose Angel Ormazabal y ha escrito para la revista Euskonews sus impresiones sobre la peregrinación. Es un artículo interesante, en el que veréis reflejados muchos de vuestros pensamientos y que animará a los que aún dudan si hacer o no el Camino. Me ha gustado y he querido compratirlo aquí con vosotros. Espero que lo difrutéis: (más…)

Los puertos de Roncesvalles

Viernes, septiembre 3rd, 2010

Entre Ibañeta y Lepoeder

José A. Perales escribe en el Diario de Navarra interesantes artículos sobre los rincones más apasionantes de Navarra. Os traigo hoy aquí una interesante aproximación geográfica e histórica a los puertos de Roncesvalles. Ibañeta y Lepoeder, esos gigantes temidos que ahora estarán a punto de cubrir las primeras nieves:

LOS PUERTOS DE RONCESVALLES

Cruzar los Pirineos ha sido siempre un reto para los peregrinos y viajeros que vienen de Francia. Más que por la altura y la fragosidad del terreno, estos puertos se muestran especialmente duros por la climatología adversa (niebla, lluvia, nieve ) que puede convertir el ascenso en una trampa mortal. Desde Donibane Garazi (cerca del cual se juntan tres de las cuatro vías jacobeas más importantes que atraviesan Francia), hasta Roncesvalles el camino a pie puede durar entre 7 y 8 horas. Por eso, si el tiempo es inseguro, lo más lógico es utilizar el camino más corto, que es el que coincide en parte con la actual carretera de Luzaide/Valcarlos y asciende por el puerto de Ibañeta (1.062 metros). Esta ruta tiene 5 kilómetros menos que el camino alternativo, conocido hoy como la ruta de Napoleón, la cual va por el monte desde Donibane Garazi, capital de Baja Navarra, hasta los puertos de Bentartea y Lepoeder, para bajar desde aquí a Roncesvalles por el barranco de Arrañosin. (más…)