El Camino de Santiago es una importante prueba física en la que vamos a someter al cuerpo a largas caminatas durante varias semanas. No es lo mismo salir el fin de semana a la montaña y “descansar” el resto de la semana en nuestras oficinas, que caminar cada día durante horas y sin jornadas de descanso. Si no tenemos cuidado es posible que suframos algún tipo lesión o de percance que nos obligue a avanzar más despacio, o incluso a abandonar. Así que como prevenir es mejor que lamentar, vamos a hacer un pequeño inventario de los problemas físicos más habituales, de cómo prevenirlos y de cómo solucionarlos o mitigarlos si es posible. (más…)
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Evitemos los problemas físicos
Lunes, mayo 24th, 2010¿Roncesvalles o Saint Jean Pied de Port?
Lunes, marzo 8th, 2010Supongamos por un momento que de todos los caminos que van a Santiago elegimos el que entra en España por Roncesvalles. El más popular, vaya. Una duda que asalta a la mayoría de los peregrinos que optan por esta ruta es ¿dónde comenzar la peregrinación, en Roncesvalles o Saint Jean Pied de Port? (más…)
El botiquín del peregrino
Sábado, febrero 20th, 2010Hace siglos los peregrinos tenían que enfrentarse a peligros de toda índole. Lobos, osos, bandidos y otras alimañas acechaban en los bosques y estepas por los que pasa el Camino. Hoy, en cambio, el único gran enemigo del peregrino es el tráfico rodado. Los -cada vez menos habituales- tramos por carretera, con camiones y coches pasando a toda velocidad junto al caminante minan la moral de cualquiera y suponen un riesgo real. Aparte de eso, los únicos contratiempos de la ruta consisten en pequeñas lesiones que la marcha continuada puede provocar. Ampollas, sobrecargas musculares, tendinitis y agujetas son habituales entre los peregrinos del siglo XXI. Un pequeño botiquín, que apenas supone peso en la mochila, puede ser de utilidad en caso de que aparezcan. (más…)
La preparación física
Jueves, febrero 11th, 2010Es cierto que el Camino de Santiago puede ser realizado prácticamente por cualquier persona, tanto por aquellos acostumbrados a hacer excursiones como por aquellos más sedentarios que apenas se mueven para ir al trabajo y a la compra semanal. Sin embargo, conviene tener en cuenta que el esfuerzo de caminar durante cinco o seis horas diarias durante treinta días seguidos, no es algo trivial.

- Señales en el paso de los Pirineos
