Cinco y media de la mañana, suena el despertador. Aún es noche cerrada, la estrellas se cuelan por las ventanas y el pueblo aparece dormido a la luz de la luna. Bostezando, baja las escaleras y abre la puerta de la cocina. Pone a calentar la leche y enchufa la cafetera eléctrica. Mientras se hace el café, coloca en las mesas veinte manzanas -una por cada peregrino-, unos cuantos paquetes de galletas, cucharillas y azúcar. Cuando todo está listo, pulsa el play del reproductor de CD. El Dum Pater Familias, música gregoriana basada en el Codex Calixtinus, comienza a sonar suavemente por los altavoces situados en los dormitorios. Espera aún unos segundos antes de encender las luces. Después, comienza a pasear por el dormitorio susurrando:
-Buenos días, el café con leche está listo. (más…)


