Archive for the ‘historia’ Category

El castillo que todo lo ve

Domingo, octubre 31st, 2010

Fortaleza de Monjardín

Hay en Navarra una fortaleza inexpugnable colgada en lo más alto de una montaña picuda. Es el castillo de Monjardín, atalaya perfecta sobre los valles de Tierra Estella. Sus imponentes contrafuertes vigilan los pasos de los peregrinos desde antes de llegar a Estella hasta pasados Los Arcos. A sus pies se extiende una amplia comarca marcada por los viñedos y los cultivos de cereal. La Azqueta de Pablito del de las Varas, Villamayor de Monjardín, la fuente de los Moros y la fuente del Vino se dibujan entre las viñas. La vista desde lo más alto de la fortaleza quita el aliento, pero aún más impresionante resulta la rica historia que se esconde tras sus muros. (más…)

El origen del Camino

Martes, septiembre 28th, 2010

Compostela, campo de estrellas

Corría el año 813 cuando un pastor, de nombre Pelayo, como el mítico rey de los astures, deambulaba por los bosques cercanos al monte Libradón. Era noche cerrada cuando vio un campo de estrellas señalando un lugar entre los bosques. Las estrellas se precipitaban del cielo a la tierra en cascada, como si pretendieran indicarle que algo ocurría en aquel lugar. Sin osar acercarse a descubrirlo, corrió a Iria Flavia, la actual Padrón, para informar al obispo Teodomiro, que acudió a visitar el misterioso lugar. (más…)

El Camino hace treinta años

Lunes, septiembre 6th, 2010

Peregrinos en el Monte del Gozo

Rebuscando en los archivos de la revista “Peregrino” he dado con un artículo que me ha parecido muy interesante. Se trata del escrito de un peregrino que hizo el Camino en 1981, un año antes de su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La falta absoluta de albergues y de señales, así como la gran hospitalidad de las gentes de los pueblos de paso son las mayores diferencias con el Camino actual. Os transcribo a continuación lo mejor del artículo, firmado por Juan González Salvadores:

Camino de Santiago en el tiempo y en el recuerdo

Han transcurrido veintinueve años desde mi primer Camino desde Saint Jean Pied de Port hasta Compostela y he vuelto a releer el diario que escribí entonces. La simple lectura de los sesenta folios, ya amarillentos, ha hecho despertar en mí nuevamente sensaciones de lo vivido aquellas lejanas jornadas del año 81. Nuestra experiencia comienza el 3 de julio y finaliza el 1 de agosto.

Me llama poderosamente la atención la diferencia que existe entre la realidad actual del Camino y la de entonces. Durante aquellos treinta días solamente tuvimos ocasión de conocer a otro peregrino (Suizo) que estaba realizando el Camino a pie como nosotros, y otros cinco peregrinos ciclistas. En la oficina del Cabildo compostelano sólo habían registrado un total de 159 peregrinos en lo que llevábamos de año. De las veinticuatro poblaciones donde dormimos, solamente en una existía albergue (Santo Domingo de la Calzada), que casualmente se estrenó con nuestra llegada, y que dependía de una institución ligada al Camino: la Cofradía del Santo.

La señalización del Camino era entonces muy precaria, e inexistente en muchos lugares, lo cual nos ocasionaba frecuentes pérdidas de rumbo. Los tramos de asfalto eran muy abundantes, no existían los andaderos actuales. Las concentraciones parcelarias habían amputado tramos originales al Camino, obligándonos a dar incómodos rodeos por las nuevas redes.

Hoy la realidad es bien distinta. Prácticamente en todos los pueblos de la ruta existen uno o varios albergues. Pueblos antaño casi deshabitados, como Rabanal, hoy se ven llenos de vida y de peregrinos. Se han habilitado caminos paralelos al asfalto en los tramos más peligrosos. La personalidad y transcendencia del trazado histórico han ganado el pulso a los nuevos caminos agrícolas de concentración, gracias en gran parte a la tutela de las asociaciones de Amigos del Camino.

A pesar del profundo cambio positivo de la realidad del Camino, en este intervalo de años hay que resaltar como nota negativa la masificación, que ha traído la pérdida casi total de aquel carácter hospitalario que distinguía a los habitantes de los pueblos del Camino, quienes en ausencia de albergues siempre supieron estar a la altura de las circunstancias, prestando a los pocos peregrinos que pasábamos el auxilio y la atención a su alcance: un simple vaso de agua, conversación… y, sobre todo, hospitalidad.

En otro artículo de la misma revista, Ana Martinez cuenta su peregrinación un año después, en el Xacobeo’82. He aquí unos extractos:

“El 82 era Año Santo y hubo muchos peregrinos. Quedamos sorprendidos al ver en el libro de peregrinos de Roncesvalles que a día 25 de julio ya habían pasado por allí 300 personas. Y en Mellide el sacerdote que nos acogió en su casa nos dijo que en ella habían dormido ya cerca de 600″

“Nos guiábamos por el sol, a veces por las estrellas, y procurábamos seguir la línea recta. Aquel Camino era más descansado porque como no existían los albergues, no había un lugar al que llegar, por lo que te detenías cuando considerabas que ya era suficiente por esa jornada. Allí nunca faltaba techo: casi siempre algún local parroquial o escuela municipal, pero también dormimos en cass particulares, pajares, monasterios…”

“Aprovechábamos las ofertas de hospitalidad aunque fuera demasiado temprano y pretendiéramos continuar aún con la etapa. ¿Cómo resistirse, por ejemplo, al ofrecimiento de don Elías Valiña, párroco de O Cebreiro, al dejarnos una palloza para dormir?”

La verdad es que en cierto modo da pena que se haya perdido parte de ese espíritu, pero el Camino sigue siendo un reducto de hospitalidad y espiritualidad en un mundo donde estos valores parecen perdidos. Disfrutémoslo antes de que cambie aún más.

¡Buen Camino, amigos!

La gran maratón: Camino del Ebro

Domingo, agosto 29th, 2010

Noria en el monasterio de Rueda

Corría el siglo XII cuando grandes oleadas de peregrinos llegados en barco desde Italia y Francia comenzaron a remontar el cauce del Ebro en su camino hacia Santiago. La Reconquista había avanzado al sur del valle del Ebro y la vía había quedado abierta desde Sant Carles de la Rapita, en pleno delta hasta Logroño, donde se unía al Camino Francés. Hoy, muchos siglos después, la ruta ha sido perfectamente recuperada y señalizada y existen suficientes refugios y hostales como para poderla realizar. El único problema, su longitud: 1.055 Km desde el Mediterráneo hasta Compostela. (más…)

San Juan de la Peña fascina

Sábado, agosto 21st, 2010

San Juan de la Peña

Desvío obligado para los peregrinos que recorren el Camino Aragonés, San Juan de la Peña es uno de esos hitos jacobeos que fascinan a caminantes y turistas. La enorme visera de roca bajo la que se cobija un precioso claustro románico es  el principal atractivo de este enclave tan especial. Los capiteles historiados de un encantador románico pimitivo resultan tan asombrosos como la propia situación del claustro. El interior del monasterio es otra joya. Parte excavado en la roca, parte de recias piedras de sillar con marcas de cantero, cuenta con dos iglesias superpuestas. El mudéjar y el románico se funden en armonía. Carretera arriba, el Monasterio Nuevo ha sido reconvertido con gusto en un museo sobre la historia del lugar y de todo el Reino de Aragón. (más…)

Balanceos contra el mal olor

Miércoles, agosto 11th, 2010

El incensario más famoso del mundo

Imaginaos un tiempo en el que no existían las duchas, un tiempo en el que la higiene era algo secundario y nadie se pasaba por agua más de una o dos veces al año, un tiempo en el que los olores eran mucho más penetrantes que ahora. Y ahora imaginaos una iglesia, una gran iglesia, llena a rebosar de miles de peregrinos llegados desde todos los rincones de Europa. Peregrinos sin duchar, claro, y sin cambiarse de ropa desde meses atrás.

¿Os lo imagináis, verdad? (más…)

Lecturas para un Camino

Viernes, junio 11th, 2010

Lecturas para un Camino

El Camino de Santiago ha servido en los últimos años de inspiración literaria para muchos escritores, españoles y extranjeros. No es para menos, pues la milenaria ruta de peregrinación está envuelta desde siempre en un halo de misterio aderezado por un sinfín de leyendas locales. Algunos de los libros editados con el Camino como telón de fondo son crónicas sobre peregrinaciones actuales, a menudo salpimentadas con un poco de fantasía. Otros libros son novelas históricas que nos hacen viajar a través de sus páginas hasta la Edad Media, época dorada de la peregrinación jacobea. Todos ellos son ideales para leer antes, durante y después del Camino de Santiago. Ahora bien, si se trata de leerlo durante la ruta, hay que elegir un libro de bolsillo, de tapa blanda y que pese lo menos posible en la mochila. (más…)

Entre corredoiras y aldeas

Lunes, mayo 17th, 2010

Corredoira entre la niebla

Todo cambia al llegar a O Cebreiro. Hasta entonces los caminos eran anchos, de tierra y compartidos con tractores casi siempre, pero la entrada en Galicia los vuelve estrechos. Estrechos y empedrados en muchos tramos. Son las corredoiras, las viejas rutas de unión entre aldeas. Existen desde mucho antes de la llegada de las carreteras y durante siglos, tal vez milenios, fueron la verdadera espina dorsal de las tierras gallegas. Por ellos caminaron -y lo siguen haciendo- los vecinos de los pueblos, el ganado, los arrieros con sus carros de bueyes y, por supuesto, los peregrinos. (más…)

La Vía de la Plata, un camino desde el sur

Jueves, mayo 13th, 2010

No todos los Caminos de Santiago llegaban de Europa. Es cierto que la mayor parte de los peregrinos medievales llegaban a España desde el continente y recorrían el Camino Francés y el de la Costa, pero miles de peregrinos del sur de la península peregrinaban cada año a Santiago utilizando la milenaria Vía de la Plata. Esta importante calzada romana, que unía las importantes ciudades romanas de Hispalis (Sevilla), Emerita (Mérida) y Asturica (Astorga), sigue atrayendo a miles de peregrinos en nuestros días. Se trata, tras el Camino Francés, de la ruta jacobea más popular y preparada en la actualidad. No faltan los refugios, las flechas amarillas y otras infraestructuras necesarias para el caminante.

Mapa de la Vía de la Plata

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Un desvío en el Camino

Martes, mayo 11th, 2010

San Millán de la Cogolla

Cuando hacemos el Camino no solemos pensar en nada más que en avanzar y seguir la flecha amarilla. Nadie -o casi nadie- se plantea dejar por un momento las flechas para desviarse hacia algún pueblo o lugar de interés al margen de la propia ruta jacobea. Los que van en bici lo tienen más fácil, pero para un caminante dar un rodeo de apenas cinco kilómetros supone sumar una hora de caminata. Aún así hay lugares especiales que merecen la pena el esfuerzo. Se me ocurren un puñado de ellos, aunque seguro que podéis añadir muchos más. (más…)