Archive for the ‘gastronomía’ Category

Un Camino de sabores medievales

Jueves, septiembre 16th, 2010

Suculenta olla podrida

Uno de los mayores alicientes que encontramos los peregrinos en nuestro Camino es la impresionante diversidad gastronómica de las regiones por las que discurre la ruta. Avanzando hacia donde se pone el sol, el peregrino atraviesa numerosas regiones y comarcas, cada una de ellas con sus platos populares. Y lo mejor es que la mayoría de ellos hunden sus raíces en la lejana Edad Media, porque no es del todo cierto eso de que los peregrinos medievales se alimentaban sólo de pan y vino.

Pan, vino, queso y carne en salazón eran los ingredientes principales de la dieta medieval, sí, pero aquellos peregrinos, como nosotros, degustaban también en las posadas los platos típicos de las comarcas por las que iban pasando. (más…)

Y en el Camino… ¿qué como?

Viernes, julio 23rd, 2010

En ensalada, con salsa... pasta para cenar.

Algunos amigos han preguntado en los últimos días por la alimentación en el Camino. ¿Qué es recomendable comer para enfrentarse a la ruta jacobea? Pues bien, hoy intentaremos aclarar algunas dudas. Por regla general, lo mejor es alimentarse de forma variada, como hacemos en casa, aunque por tratarse de un gran esfuerzo físico, una de las comidas es recomendable que sea a base de pasta. Vamos a verlo por partes: (más…)

Con pan y vino se hace el Camino

Jueves, abril 29th, 2010

Tiempo de vendimia en Portomarín

Todos hemos oído y repetido alguna vez esta popular frase medieval, totalmente vigente en nuestros días, que sitúa al vino como uno de los principales ingredientes del Camino de Santiago. Los peregrinos medievales encontraban en el pan y el vino que les proporcionaban los hospitales la fuerza necesaria para hacer el Camino. Hoy, las cosas han cambiado, pero el vino sigue siendo un gran aliciente a lo largo del Camino. Y es que el popular Camino Francés atraviesa varias de las comarcas vitivinícolas más interesantes de España. (más…)

Somport, la otra entrada

Lunes, abril 19th, 2010

Primavera en el Pirineo

 

Cuando hablamos del Camino Francés tendemos a olvidarnos de Somport y pensar sólo en Roncesvalles como puerta de entrada a España. Y es algo realmente injusto. Reconozco que en Expertos en el Camino también solemos olvidarnos de la entrada aragonesa, pero hoy trataremos de hacerle justicia. Y es que desde siempre, el puerto de Somport fue una entrada tan clave como la de Roncesvalles, que hoy sin duda es más popular. (más…)

Regalos en el Camino

Martes, marzo 9th, 2010

Boletus en el Camino gallego

El viento sur de los últimos días no ayuda, pero las lluvias que ya comienzan a caer por toda España son perfectas para que comiencen a brotar. Sí, las setas son las grandes protagonistas del bosque otoñal. Hay que entender para no envenenarse y poderlas comer, pero no es necesario saber nada sobre las setas para disfrutarlas en el bosque. La estampa de sus formas y sus colores, escondidas entre la hojarasca de los hayedos es fantástica. Entre Roncesvalles y Compostela hay un sinfín de bosques y rincones donde las setas brotan por doquier. Sin olvidar que por muy buen aspecto que tengan pueden ser mortales, vamos a su caza, al menos fotográficamente. Y ya que nos ponemos, recogeremos otros muchos regalos que el Camino nos tiene preparados para esta temporada otoñal. (más…)

Ezequiel, el templo del pulpo

Martes, marzo 2nd, 2010

Cuando apenas faltan tres etapas para llegar al sepulcro del apóstol, aparece Melide. En su calle principal, como un auténtico templo de la gastronomía, se abre la entrada a la pulpería Ezequiel. En plena puerta, grandes cazuelas de cobre con litros y litros de agua en plena ebullición. Dentro se cuecen los pulpos, los 150 kilos de pulpo que cada día se sirven en este establecimiento que se se ha convertido en una cita ineludible para quienes peregrinan a Santiago. (más…)

El Bierzo, la despensa del Camino

Lunes, febrero 8th, 2010

Protegido por altas montañas que lo convierten en una especie de olla natural, el Bierzo aparece en cuanto quedan atrás las inabarcables llanuras de Castilla. El puerto de Foncebadón custodia la entrada a estas inesperadas tierras fértiles de huertas y agua abundante. Son apenas dos etapas llanas, rodeadas de un auténtico vergel. Después llega el puerto de O Cebreiro, en el que el Bierzo queda atrás para ceder el testigo a la esperada Galicia.

Apenas dos etapas en tierras bercianas, pero dos etapas que el peregrino recordará por la calidad de su gastronomía. Ya sé que siempre damos vueltas a lo mismo, a lo bien que se come, a lo bien que se cena… Pero es que cuando haces el Camino, la comida se convierte en uno de los mayores alicientes para romper la rutina de la peregrinación. Y en el Bierzo el aliciente es mayúsculo.

Suculento botillo del Bierzo

Suculento botillo del Bierzo

(más…)

El cocido de las tierras maragatas

Viernes, enero 15th, 2010

Allá donde las amplias llanuras de Tierra de Campos comienzan a fundirse con las montañas que abren el camino a Galicia, aparece la Maragatería. No es una comarca grande; no tardas más de un día en atravesarla de este a oeste. Pero es un lugar singular, de caminos rojizos y pueblos hechos a base de cantos rodados. Allí el paisaje se torna diferente. Un día antes, de camino a Astorga, el cereal lo ocupa todo; y un día después, en tierras del Bierzo, las huertas y los bosques húmedos se adueñan del paisaje. La Maragatería no es ni lo uno ni lo otro, es un territorio árido, cubierto de pequeños arbustos. Hay quienes dicen incluso que se parece al far west de las películas. Y no creo que les falte razón.

Es aquí, en estas tierras, donde se puede degustar una de las especialidades gastronómicas más curiosas del Camino. El cocido maragato, un potentísimo cocido a base de sopa, garbanzos y siete carnes, estaba destinado antiguamente a servir de comida única para los campesinos que se pasaban el día trabajando en el campo. Aunque a simple vista sus ingredientes, e incluso su nombre, no parecen muy diferentes de los del tradicional cocido madrileño o castellano, el maragato es mucho más original.

Cocido Maragato   (Foto: turisleon)

Su gracia principal consiste en que se comienza por la carne. Dicen los que saben de cocinarlo que no debe faltar el chorizo de fiesta, el morro de cerdo, la oreja, la paletilla, unos huesos de sustancia, gallina, tocino, morcillo de vaca ni un trozo de cecina. Todo bien potente vaya.

Después se sirven los garbanzos. Han de ser cultivados en la propia Maragatería, de esos que prácticamente se deshacen en la boca.

Y por último, la sopa. Pero no una sopa cualquiera, sino una tan densa como para que un tenedor se mantenga de pie sobre ella.

¿Contundente, no?

Pues aún falta el postre: en la Maragatería preparan unas natillas deliciosas, que se sirven con un trozo de esponjoso bizcocho.

Y como no podía ser de otra manera, el nacimiento de un plato tan original tiene una explicación casi de leyenda. Por lo visto, fue durante la guerra contra la ocupación francesa de comienzos del siglo XIX cuando se estableció el original orden de la comida. Los franceses  tenían la mala costumbre de atacar a la hora de comer, de modo que los maragatos decidieron comenzar siempre por la carne para no tener que marchar a medio comer dejando en el plato la mejor parte. De sobrar, que fuera la sopa la que sobrara.

Es fácil dar con un restaurante para darse un homenaje a base de cocido. Abundan en Astorga, capital de las tierras maragatas, y en Castrillo de los Polvazares. Pero no hagáis planes para continuar el Camino por la tarde, porque no hay cocido maragato que se digiera sin una siesta de varias horas.

¡Buen provecho!