Érase que se era

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Este año, con motivo del Xacobeo, los cuentacuentos han vuelto a extenderse por el Camino. Plazas y albergues de algunos pueblos han visto revivir esta vieja costumbre medieval, que distintas iniciativas se han encargado de popularizar. Navarra, con sus joyas medievales, como Estella y Puente la Reina, ha sido uno de los lugares elegidos. Reunidos en torno al cuentacuentos, los peregrinos se volvían niños por un día y soñaban despiertos con historias lejanas. El gigante Ferragut, el héroe Roldán y otros muchos personajes legendarios cobraron vida de nuevo.

Entre las historias más populares, no podía faltar la de la fuente Reniega. Sin la gracia propia de un cuentacuentos, porque no se pueden trasladar al papel -o al blog- el énfasis ni los emocionantes silencios, intentaré recuperarla para vosotros a continuación:

Como otros muchos parajes ligados al camino de Santiago, el puerto del Perdón está considerado un lugar mágico. Poco antes de alcanzar la cumbre, el caminante que viene de Pamplona por Cizur Menor,  se encuentra en las faldas de monte con una pila de agua clara conocida como fuente de la Reniega. Quienes habéis hecho el Camino la recordareis porque su agua se agrade en un paraje tan áspero.

Según cuenta una vieja leyenda, aquí se apareció el propio diablo en forma de apuesto joven a un sediento caminante que subía el puerto en pleno verano. El diablo le ofreció la posibilidad de refrescarse y de beber si renegaba de Dios, pero el peregrino rechazó la oferta. Entonces, el demonio le volvió a tentar, sugiriendo que tal vez bastaría con renunciar a la Virgen María para recibir el preciado líquido. Tampoco esta vez aceptó el caminante. Como última oferta, Satanás apuntó que bastaría con renegar del apóstol Santiago para conseguir el agua. Pero el peregrino rehusó de nuevo la tentación y se puso a rezar pidiendo ayuda a las alturas. Entonces, el joven diabólico desapareció entre una nube de azufre, y en su lugar apareció la cristalina fuente, donde sació su sed.

No es esta la única leyenda de esta zona, rica en historias de todo tipo. A tiro de piedra quedan Puente la Reina y su leyenda del Txori y Estella, con la Virgen del Puy. Sin necesidad de volar hasta allí, al pie del puerto se enclava Obanos, donde tuvo lugar el Misterio de Obanos. Pero este cuento, lo contaremos otro día. De momento diremos eso de … Y colorín, colorado…

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