El Camino Francés y el Camino Aragonés se hacen uno en Puente la Reina, pero antes, mucho antes, tres de los cuatro Caminos que atraviesan Francia se hacen uno en Ostabat, al pie de los Pirineos. Sí, son cuatro los Caminos de Santiago que atraviesan Francia. Recorrerlos es descubrir un rosario de aldeas de origen medieval, ermitas jacobeas y algunas de las abadías más espectaculares de Europa. Decíamos que tres Caminos se hacen uno en Ostabat: son los que comienzan en Tours, Vezelay y Le Puy. Una vez unidos se dirigen a Saint-Jean-Pied-de-Port para entrar en España por Roncesvalles. El cuarto parte de Arles y entra en la península Ibérica por Somport, dando origen al conocido como Camino Aragonés. (más…)
Archivos de julio, 2010
Los Caminos en tierras francesas
Jueves, julio 29th, 2010¿Cómo se fabrica una bota?
Lunes, julio 26th, 2010Desde hace 45 años, Chiruca es líder en su sector. La calidad de la marca, la confianza que inspira en sus clientes y la garantía del trabajo bien hecho están detrás de su éxito. En todo este tiempo, Chiruca ha conseguido que nos refiramos a las botas de monte como “las Chiruca”, igual que ocurre con el papel “Albal” o los “Kleenex”; y eso no es fácil de lograr. Lo han conseguido con un único secreto: hacer las cosas bien.
En la fabricación de las botas sólo se utilizan los mejores materiales: pieles españolas, membranas impermeables y transpirables y suelas de poliuretano y caucho. Entre sus proveedores destacan Gore-Tex y Vibram, reconocidos como los mejores del mundo en membranas hidrófugas y en suelas para botas de monte. (más…)
Y en el Camino… ¿qué como?
Viernes, julio 23rd, 2010Algunos amigos han preguntado en los últimos días por la alimentación en el Camino. ¿Qué es recomendable comer para enfrentarse a la ruta jacobea? Pues bien, hoy intentaremos aclarar algunas dudas. Por regla general, lo mejor es alimentarse de forma variada, como hacemos en casa, aunque por tratarse de un gran esfuerzo físico, una de las comidas es recomendable que sea a base de pasta. Vamos a verlo por partes: (más…)
El merecido descanso del pie
Martes, julio 20th, 2010Te levantas al alba, te calzas las botas o las zapatillas de trail y te pones a caminar. Paso a paso te vas acercando al final de etapa, pero pasan horas, muchas horas, hasta que lo consigues. Te duchas, descansas un rato y te pones ropa limpia para salir a pasear el pueblo. Es entonces cuando las necesitas. Tus pies necesitan descansar, ventilarse, sentirse libres, olvidar el calzado cerrado por unas horas. Y es que las sandalias son una bendición para el pie del peregrino.
Gracias a ellas puedes disfrutar de las visitas a los pueblos o ciudades que te esperan al final de cada etapa. Siempre hay algún monumento que queremos visitar, o una piscina para darnos un chapuzón, o unas compras que queremos hacer… Pero lo último que nos apetece es volver a ponernos las botas, así que unas sandalias nunca deben faltar en el equipaje de un peregrino. No valen unas chancletas cualquiera. No, no son recomendables esas que se agarran por el dedo ni otras similares; la sandalia debe ser de las que se sujetan al pie por medio de varias correas, tanto a la altura de los dedos, como del empeine, como del talón. Sólo así evitaremos cualquier tipo de roce y mantendremos el pie bien sujeto.
También es importante que tengan una buena suela porque muchas veces hay en el suelo piedras o pequeños objetos que pueden dañar nuestros pies y cualquier mínima molestia puede convertirse en el Camino en una lesión que nos envíe de vuelta a casa.
Además, hay otro momento del día para el que también son necesarias las sandalias: la ducha. Por higiene y para evitar los hongos, entre otras cosas, es necesario ducharse con ellas. Después las dejas secar unos minutos y a pasear mientras el pie se ventila y se relaja después de la caminata de la mañana.
Chiruca dispone de varios modelos, todos recomendables para el reposo del pie e incluso para hacer alguna etapa de mucho calor, pero seguro que alguno se adapta mejor que otro a vuestros pies. Podéis verlos aquí:
Una queimada en la casa del Jato
Sábado, julio 17th, 2010El paisaje empieza a vestirse de verde, las huertas rebosan de verduras y hortalizas y el habla va tomando la cadencia musical de la lengua gallega. Es el Bierzo, el último rincón de la provincia de León antes de la entrada en Galicia, con la que comparte importantes raíces culturales. La última noche allí, en Villafranca del Bierzo, antesala de la temida subida al Cebreiro, muchos peregrinos duermen en el refugio Ave Fénix. Jesús Jato, su propietario, es uno de esos controvertidos personajes que viven del y por el Camino desde antes del boom de los Xacobeos. Hoy, hay varios refugios en Villafranca, algunos mejores que el del Jato, pero siguen siendo muchos quienes prefieren pernoctar en él. Uno de los motivos, las famosas queimadas que el Jato suele preparar y que nadie quiere perderse. (más…)
El truco de los dos bastones
Miércoles, julio 14th, 2010Personalmente soy más de bordón tradicional que de bastones extensibles, pero debo reconocer que ayer me llevé una sorpresa. Un amigo no paraba de insistirme que tenía que probar los bastones extensibles, no uno sino dos. Uno en cada mano. Insistió tanto, se puso tan pesado que finalmente acepté. Le pedí que me prestara sus dos bastones y le prometí que los probaría. En cuanto se marchó, cogí un bastón en cada mano y salí a caminar. (más…)
El Camino no es una carrera
Domingo, julio 11th, 2010Durante todo el año, pero mucho más durante el verano, el Camino de Santiago se convierte para muchos en una absurda carrera contra todo. Compiten por ser los peregrinos que más kilómetros hacen al día, los que más rápido caminan y, sobre todo, por ser los primeros en llegar al final de etapa que se han marcado. Su obsesiva carrera se suele traducir en molestias para quienes coinciden con ellos en los refugios, porque no suelen andar con cuidado cuando se despiertan a las tres o cuatro de la madrugada para iniciar la etapa de su peculiar carrera. Esa competición amenaza seriamente al auténtico espíritu del Camino, un mundo diferente al de cada día, donde la solidaridad, la amistad y el compañerismo se escriben con letras mayúsculas. (más…)
Bosques refrescantes, bosques encantados
Jueves, julio 8th, 2010Cuando el sol aprieta en el Camino, nada apetece más que internarse en un bosque. Cualquier grupo de árboles es una tregua en la caminata de un peregrino en pleno verano, pero lo que resulta apoteósico es pasear por uno de esos bosques cerrados, poblados por árboles centenarios y surcados por arroyos que refrescan el ambiente varios grados. (más…)
El Camino de Carlos Herrera
Lunes, julio 5th, 2010Quiero compartir con vosotros el artículo publicado por el periodista Carlos Herrera en el suplemento dominical XLSemanal. Es difícil decir más con menos palabras. Espero que os guste:
Quien vaya a hacer el camino
Quien quiera hacer el Camino de Santiago debe saber varias cosas: que hay que ir bien calzado, que el peso de la mochila no debe sobrepasar los ocho kilos, que hay diferentes rutas aunque todas lleven al mismo sitio, que la gente ronca en los albergues, que hay que echar a andar antes de que amanezca, que no es necesario programarse etapas inacabables, que el sol te da de espaldas, que es mejor ir solo que mal acompañado, que en año jacobeo camina el doble de gente y que si es verano pasarán un calor considerable. Quien quiera hacerlo por primera vez que entrene durante un par de semanas con el calzado que piensa llevar y que sepa que se apresta a enfilar un desfiladero emocionante en el que se sorprenderá de lo mucho que es capaz de andar. Que sepa también que el Camino es un corto viaje por las soledades, por los campos ensabanados de amarillo, por los regatos y desfiladeros que se alternan con senderos boscosos y pistas inacabables de grava y arena, por tierras que abruman por el mercurio denso de su pasado, por paraísos del románico más inesperado, por el gótico sobrio de las citas catedralicias, por el rostro acogedor de sus lugareños y por trigales persistentes y auroras inciertas.
Quien vaya a hacer el Camino debe saber que le esperan serenatas de viento y musgo, mariposas en las cunetas, alondras en los sembrados, el olor de la piedra umbría, el primer aroma de la hiniesta, ese vaho de nostalgia que esconden secretamente las higueras, la promesa de vino entre las vides, el canto mañanero de los mirlos y el compás dormido en el perezoso despertar de los pueblos. Quien ahora mismo empiece a sentir las incontrolables ganas de echarse a caminar debe empezar a familiarizarse con los nombres que serán para siempre memoria sentimental: Roncesvalles, El Perdón, Viana, Mostelares, Frómista, Cruz de Hierro… En El Cebreiro encontrará el humedal de piedra donde Galicia le abre la puerta al aire para que vaya pasando y se haga bruma; en Castrillo de Polvazares, la sabia mezcla de arcilla y ramaje que parece sacada de un paisaje sirio; en Sahagún, el foco primitivo del más puro arte mudéjar; en León –las gemas del Cáliz de Doña Urraca–, la explicación de que la historia común de España nace antes de que dos reyes yacieran juntos una noche.
Quien vaya a hacer el Camino cruzará robledales, un puñado de carvallos, filos de corredoiras donde apacentan ganado, frondas y canales de regadío, chopos, álamos, mesetas. Entre la gloria y uno ya sólo habrá piedra, vieja piedra compostelana y esa fina lluvia, tan de lágrimas, que acaba verdeando los rostros demudados de los caminantes. El Camino nos lleva desde los eucaliptales perdidos en llanuras inacabables hasta la azotea de un alto edificio verde al que no se sube sin dolor y que, al llegar, regala un festín reconfortante de agua pulverizada.
Quien este verano se cuelgue una mochila y una medalla y eche a andar debe saber que hay una extraña voz interior que te dice «¡camina!» cuando más desfallecido estás, que la senda está poblada de tipos que llegan de los lugares más remotos del mundo sin que uno entienda qué los ha traído hasta aquí, tipos que caminan sin descanso y sin dar explicaciones, que arrastran el misterio como arrastran los pies, que llevados por el arrullo gregoriano hasta Samos llegan a Sarria y estiran el cuello porque creen poder ver Santiago y al apóstol de anchas espaldas que espera el abrazo. Si, como ellos, ya han decidido salir, si van a caminar mirando hacia los adentros de uno, si van a pisar la asombrosa España de ríos y fuentes, de cardos y perdices, de espigas y lanas, de vino y promesas, sepan que han tomado la decisión correcta. Nunca nada será igual y, año tras año, contarán los días que les quedan para volver a explorar la espesura más desconocida de todo universo: uno mismo. Feliz Camino.
Julio, un Camino en fiestas
Viernes, julio 2nd, 2010Ya estamos en julio. Todos los pueblos y ciudades de España se preparan para celebrar a lo largo de los próximos meses sus fiestas más populares. Algunas pensadas más para los lugareños y otras preparadas más para los turistas, pero todas ellas con algo en común: durante los días en que se celebran, los festejos llenan de colorido las calles y todo se empapa de alegría. Los pueblos del Camino no son menos y quienes peregrinen en estas fechas coincidirán con fiestas entrañables que les harán más llevadero el esfuerzo de caminar en plena canícula estival. (más…)








