¿Qué tiene el Camino?

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Si en algo estamos de acuerdo todos los que hemos hecho el Camino es en que en él hay algo especial. Rutas de senderismo hay muchas, tan largas o más que el Camino; tan duras o más que el Camino; paisajísticamente tan atractivas o más que el Camino; pero ninguna genera en quienes la recorren los sentimientos y emociones que crea la ruta jacobea. ¿Por qué será? Teorías hay muchas, para unos se trata del espíritu de compañerismo que se crea entre quienes peregrinan a Santiago; para otros es culpa de alguna energía de origen incierto; y los más fervorosos creyentes buscan la explicación en la religión. Pero todos están de acuerdo en algo: el Camino es algo así como un viaje iniciático en el que no sólo se peregrina físicamente sino que también se realiza una especie de viaje hacia nuestro interior. Y eso es seguramente lo que hace tan diferente al Camino de Santiago.

El Camino tiene algo especial

Empiezas la ruta en Roncesvalles o donde sea, pero lo haces con unos miedos y objetivos. No sabes si serás capaz de aguantar tantos días de caminata, ni si tendrás ganas de abandonar en algún momento. Quizás incluso empiezas con la intención de caminar una semana o diez días y luego dejarlo. Al principio saludas tímidamente a otros peregrinos, pero para cuando llevas un par de días en el Camino tienes la sensación de que los conoces de toda la vida. Algunos ratos caminas junto a alguien y otros ratos te dedicas a mirar el paisaje y sin darte cuenta vas entrando en tu interior. Te sientes bien, te das cuenta de que el Camino te hace sentir bien y te olvidas de la mochila de problemas que de un modo u otro todos llevamos encima.

El ambiente en los refugios es otro punto fuerte del Camino. Compartes tertulias, diferentes formas de ver la vida; compartes comidas o cenas; algún peregrino te enseña a encontrar la estrella polar en el cielo; sales a charlar bajo las estrellas hasta que el hospitalero dice que ya es hora de ir para la cama… Es como si estuvieras en unas colonias de esas de los niños pero con unos cuantos años más.

La propia historia del Camino, una vía de peregrinación milenaria, también pone su granito de arena. Descubres rincones de un simbolismo jacobeo tan fuerte -cruceros en los caminos, ermitas encomendadas a Santiago, vieiras, cruces jacobeas- que sientes que muchos siglos antes de que tú estuvieras haciendo la ruta, ya existían peregrinos que recorrían los mismos senderos que estás recorriendo. A veces parece incluso que puedes sentir la energía del Camino, como si hubiera una fuerza que te empuja a seguir hacia Santiago, y no son tus Chiruca, sino algo muy fuerte dentro de tí.

Y luego están las gentes que viven al borde de la ruta. Paisanos de las aldeas que te saludan al pasar, personas que te ofrecen su ayuda en algún momento, hospitaleros que dedican sus días de vacaciones a atender a los peregrinos y cuidar de los refugios… todo un mundo de solidaridad y de compañerismo que llega a emocionarte. Y, ¿qué me decís del esfuerzo de quien ha ido pintando las flechas amarillas para que otros puedan seguir la ruta?

Todos esos factores y otros que serán diferentes en cada persona van diluyendo tus miedos a no ser capaz o tus previsiones de dejar la ruta a medias y te animan a llegar hasta Santiago. Cuando aún estás lejos, tienes ganas de ir acercándote a la meta; pero cuando vas llegando, deseas de algún modo que el Camino se estire, que no acabe. Y no es raro ver lágrimas en los rostros de los peregrinos que pisan el Obradoiro. Es un llanto de emoción por haber cumplido la peregrinación, pero un llanto en el que no falta una tristeza infinita porque se acaba un viaje que, para la mayoría, ha sido el más importante de su vida.

Es muy difícil de explicar, pero seguro que todos los que habéis hecho el Camino habéis sentido todas estas y otras muchas emociones durante vuestro peregrinaje. Y seguro que estaréis de acuerdo en que seamos creyentes o no, el Camino de Santiago tiene algo muy especial que nos engancha y nos hace sentir bien. Por eso volvemos una y otra vez, hasta convertirnos en … Expertos en el Camino.

¡Buen Camino a todos!

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8 comentarios to “¿Qué tiene el Camino?”

  1. Raquel dice:

    El Camino es un cúmulo de sensaciones. Es volver a encontrarte contigo mismo, disfrutar del silencio, del paisaje, de tu Dios, de tus compañeros. Es reeducarte, volver a aprender y volver a situar la escala de valores que llevamos todos en el interior. Es el tercer camino que voy a emprender y ya mi vida no se concibe si una vez al año no tengo esos días para mí, para mimar tu alma y tu corazón. Es siempre un viaje lleno de sorpresas, risas, llantos, meditaciones y aprendizaje….luego el resto del año lo revives con alegría y eres capaz de distinguir a un peregrino en medio del caos urbanita nada más que mirándole el brillo de sus ojos cuando le preguntas ¿Tú has hecho el Camino?…

  2. Isa H. dice:

    Todos los comentarios que escucho hacen referencia a estas sensaciones.
    TAl vez este verano me decida a hacerlo y pueda explorar en mi interior…

    Saludos.
    Isa H.

  3. Neus dice:

    ¿Qué tiene el camino?… voy a escribir lo que se me ocurrió al pensar en él después de leer vuestras excelentes líneas del blog… en la que ya de por sí resumís todo lo que tiene el camino…( perdonad si me extiendo demasiado :-D )

    No por ser invisible a los ojos, debe decir la mente al corazón que no existe. No por esperar “ver” sin verlo, debe decir tus ojos al espíritu que no hay nada. Mira enfrente, y dime qué ves, simplemente lo que ves (sin adornos), la pura esencia… ¿lo dices tú o lo dice tu corazón? ¿Alguna vez has oído hablar al corazón? Los ruidos de fondo nos impiden escucharlo, la mente con sus palabras, sus distracciones, sus preguntas, llenan el camino de espesura y de barreras para impedir que alcances a oír y a ver a ti misma.

    La vida es pura manifestación, es puro milagro, pero nuestro raciocinio tan lleno de preconcebidas rejas, de enseñanzas a veces inútiles nos impiden verla, nos impide ver que la VIDA ya es un milagro… y el camino es VIDA.

    No necesitamos más palabras, la palabra es sólo una forma de expresión de la mente, no del corazón. El corazón se expresa con una sonrisa, con un apretón de manos… incluso con el dolor, ¡sí, con el dolor! El dolor es algo innato en la naturaleza, el sufrimiento nos hace apreciar las cosas más bellas, nos hace desear y buscar con esperanza y con fuerza la solución, de ahí viene el milagro o la magia de ese camino.

    Aunque a veces tu mente te agobie con torpes palabras y te hace dudar incluso de ti misma… cuando sepas que vale la pena este dolor, habrás aprendido a escuchar a tu corazón… aunque oigas sólo el silencio, en él también hay armonía, hay vida.

    ¿Lo sientes? Te dejo con él… confía.
    confiar es escucharte a ti,
    el milagro es la esperanza de la Fe
    Todo es presencia… ¿cómo?
    … a través de tu corazón.

    Un abrazo, Nieves.

  4. Andrés dice:

    Tengo una duda,en la imagen de este post se ven unas marcas rojas y blancas y una flecha amarilla,también se ven en los videos e imagino que indican el camino a seguir, pero tendrán alguna diferencia,si alguien me lo pudiera explicar.

    Saludos.

  5. expertosenelcamino dice:

    Hola Andrés.
    La flecha amarilla señaliza los Caminos a Santiago. La marca blanca y roja señaliza los senderos de Gran Recorrido homologados por la federación de Montaña. El Camino de Santiago es uno de ellos, el GR-65, por eso cuenta con esas señales. Cualquiera de las dos te lleva a Santiago, por eso esa extraña dualidad.

  6. ANA dice:

    El Camino es como un buen sueño en el que todo es realidad.

  7. Cristobal dice:

    EL camino de santiago, esverdad que tiene algo de especial, ya que parece que te absorve en el, mi ejemplo: hice el camino desde Leon en octubre de 2009 y en la etapa de Foncebadon-ponferrada, tuve un bajon bestial, llovia a mares en la cruz de ferro y la bajada se me hizo durisima, hasta tal punto de que cuando llegara a ponferrada, me volvia a mi tierra (Malaga) y cuando pensaba en el abandono,sentia como una fuerza que me hacia andar mas y conseguí llegar al albergue y con lo consiguiente, llegué a santiago.
    Por eso he pensado que en marzo de 2011 voy a hacer otra vez el camino pero esta vez desde Saint Jean. Es cierto el, camino tiene algo, que solo lo sabe quien ha estado allí.

  8. javier garcia dice:

    El Camino no esque tenga, es que cuando se termina no tenemos. Buen Camino