La primera guía del peregrino

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Libro medieval

Allá por el siglo XII, en pleno apogeo de las peregrinaciones, un monje francés recorrió la ruta jacobea con el fin de escribir una guía sobre el Camino. Se llamaba Aymeric Picaud y su obra, el Codex Calixtinus, se convirtió durante siglos en referencia obligada para quienes peregrinaban a Compostela. Hoy, por suerte, tenemos otras guías más objetivas, pero el Codex sigue resultando una de las lecturas más entrañables sobre la ruta jacobea.

Sus páginas repasan las etapas desde un punto de vista geográfico e histórico y resultan indispensables para conocer los modos de vida en el Camino durante la Edad Media. Pero además, Aymeric se dedicó a incluir un sinfín de tópicos, prejuicios y opiniones sobre los lugareños, de quienes normalmente no tenía muy buena opinión. Los vascos y navarros son los peores parados en las narraciones del clérigo, pero otros tampoco quedan mucho mejor.

Resumir el Codex Calixtinus es tarea ardua, pero merece la pena reproducir algunas de las perlas que durante siglos aderezaron la única guía de la que disponían los peregrinos:

Es la tierra de los vascos una región de lengua bárbara, poblada de bosques, montañosa, falta de pan y vino y de todo género de alimentos excepto el alivio que representan las manzanas, la sidra y la leche.

Las gentes de esta tierra son feroces como es feroz, montaraz y bárbara la misma tierra que habitan. Sus rostros feroces, así como la propia ferocidad de su bárbaro idioma, ponen terror en el alma de quien los contempla.

En territorio todavía de los Vascos, el Camino de Santiago pasa por un monte muy alto, denominado Port de Cize. Tiene ocho millas de subida y otras ocho de bajada; su altura, en efecto, es tanta que parece que toca el cielo. A quien lo sube le parece que puede palpar el cielo con su propia mano. Se trata de las alturas de Roncesvalles, donde antes de que el cristianismo se extendiese por todo el territorio español, los impíos de los navarros y de los vascos, tenían por costumbre, a los peregrinos que se dirigían a Santiago, no sólo asaltarlos, sino montarlos como asnos y matarlos.

Además, los navarros fornican incestuosamente al ganado. Y cuentan también que el navarro coloca en las ancas de su mula o de su yegua una protección, para que no las pueda acceder más que él. Además, da lujuriosos besos a la vulva de su mujer y de su mula. Por todo ello, las personas con formación no pueden por menos de reprobar a los navarros.

Después de su tierra, pasados los Montes de Oca, en dirección a Burgos continúa el territorio español con Castilla y Campos. Es una tierra llena de tesoros, de oro, plata, rica en paños y vigorosos caballos, abundante en pan, vino, carne, pescado, leche y miel. Sin embargo, carece de arbolado y está llena de hombres malos y viciosos.

Viene luego la tierra de los gallegos, pasados los confines de León y los puertos de los montes Irago y Cebrero. Es una tierra frondosa, con ríos, prados, de extraordinarios vergeles, buenos frutos y clarísimas fuentes; pero escasa en ciudades, villas y tierras de labor. Es escasa en pan, trigo y vino, pero abundante en pan de centeno y sidra, bien abastecida en ganados y caballerías, en leche y miel, y en pescados de mar grandes y pequeños; rica en oro, plata, telas, en pieles salvajes y otras riquezas, y hasta muy abundante en valiosas mercancías sarracénicas. Los gallegos son el pueblo que, entre los demás pueblos incultos de España, más se asemejan a nuestra nación gala, si no fuera porque son muy iracundos y litigiosos.

Ya véis, una barbaridad tras otra, pero leído desde tantos siglos de distancia, resulta curiosa la visión que tenían de nosotros los primeros peregrinos que surcaban la ruta. Lo peor de todo es que, influídos por las páginas de Picaud, otros muchos miles de peregrinos nos verían injustamente así durante gran parte de la Edad Media.

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2 comentarios to “La primera guía del peregrino”

  1. Jose Luis Calle dice:

    Inolvidable. Me fui con mi hijo, el tenioa 16 años. Fue una bonita experiencia desde Leon hasta Santiago. Hoy le digo, ¿vamos este año? y como se ha casado me dice que no. Menos mal que lo hice cuando pude. Quizas vaya solo este año, aunque se q

  2. gabriel muriel dice:

    SI QUEREMOS SALVAR A EUROPA,A NUESTRA CIVILIZACIOM JUDEOCRISTIANA-FORLALEZA ASEDIDA-DEBEMOS HACERR EL CAMINO DE SANTIAGO.NOS DARA FUERZAS PARA RESISTIR LAS AMENAZAS DEL MARTERIALISMO Y DEL ISLAM RADICAL