La hidratación en el Camino

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Hidratarse es vital

Ahora que llega el otoño, la obsesión veraniega por no deshidratarse pasa a un segundo, tercer o cuarto plano. Y es ahora cuando se producen la mayor parte de los problemas por falta de hidratación en el Camino. El seco viento sur de algunos días y el exceso de ropa de otras jornadas provocan un aumento de la sudoración. Si le sumamos el “olvido” de beber agua por tener una menor sensación de calor, tenemos un cóctel peligroso que puede resultar fatal. No hay que olvidar que nuestro cuerpo está compuesto de agua en dos terceras partes y que el cerebro y los músculos son agua en un 75%. Para saber si estamos hidratados hay que fijarse en la orina. Si es incolora o amarillo claro es señal de una buena hidratación; si es amarillo fuerte, mala señal.

Caminar hace aumentar nuestra temperatura interna, por lo que nuestro cuerpo, sabiamente, mediante el sudor consigue una refrigeración perfecta. Pero al seguir caminando durante largo tiempo, el sudor no cesa de producirse, por lo que la sangre se vuelve más densa, más viscosa, mermando su posibilidad para llegar en óptimas condiciones a los músculos y al cerebro. De ahí la sensación de dolor de cabeza que tenemos al deshidratarnos.

Para evitar estos problemas, tenemos que rehidratarnos constantemente  mientras caminamos, a razón de unos 250 ml. cada 30 minutos, desde el mismo inicio de la etapa. Es fundamental beber líquidos antes de que nuestro cuerpo tenga la sensación de sed, pues cuando llega ese momento es porque ya hemos empezado a deshidratarnos.

Tenemos que pensar también que nuestro cuerpo, al sudar, elimina sales minerales (sodio, cloro y potasio), por lo que es muy importante recuperar estas sales durante el periodo de hidratación. Eso supone beber una lata de alguna bebida isotónica de vez en cuando. Por ejemplo, podríamos beber una lata cada litro de agua. Aunque casi mejor prepararnos una bebida isotónica casera:

-1 litro de agua

-10 gramos de sal

-Medio limón exprimido

-60 gramos de azúcar

Y un detalle a tener en cuenta: el café deshidrata al organismo, por lo que si sois cafeteros, tened en cuenta aumentar la hidratación para combatir el efecto del café.

Ya sabéis, con agua, con aquarius, con aquarius casero… como queráis, pero hidrataros bien, que no cuesta nada y las consecuencias de no hacerlo pueden ser fatales.

¡Cuidaos y Buen Camino!

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